Gracias a nuestra amiga Marta por compartir con nosotros su experiencia personal, en un tema tan delicado hoy en dia como la inmigración y el racismo.
Hola a todos, os escribo para contar mi experiencia personal, a ver qué os parece.
Pues veréis, soy una chica española, que lleva ya más de dos años con un chico extranjero. Ante todo, nunca he sido racista, creo que no puede ser bueno sentir un odio a otra raza distinta a la mía. Respeto todas las opiniones, pero no comparto la idea de que por ser una chica blanca y europea sea mucho mejor persona que una china, una africana o una australiana. He nacido en España, porque me ha tocado, pero si hubiera nacido en otro país, me daría igual.
Lo que quiero expresar es que hay que ser ante todo tolerante con las personas que vienen a ganarse la vida, que son la inmensa mayoría. De aquella gente que viene a delinquir no tengo nada que opinar, también hay españoles que roban, y nadie se mete con ellos.
Hablando de mi relación con mi pareja, tengo que confesaros que al principio me sentía bastante extraña. No por él, sino por la gente. Doy gracias a que mi familia siempre me ha apoyado, pero por desgracia la gente que te sueles encontrar en la calle, no es así.
Os cuento: que vas por la calle abrazada a tu novio, o vamos dados de la mano, y sólo por eso, la gente siempre se te queda mirando. Me miran a mí, con una cara... pues normal, luego le miran a él; le miran de arriba abajo y... me vuelven a mirar a mí. Esta vez con cara de sorpresa... No lo entiendo. Al principio me sentaba muy mal, aunque ya he aprendido a acostumbrarme. Ya ni siquiera le presto atención. Esa gente me hace mucha gracia, la mayoría son personas más o menos mayores, de unos cuarenta y tantos para arriba. Aunque también hay gente joven. Me hace gracia, porque los chicos sobre todo, le miran mal a mi novio, como pensando: nos estás quitando a una española... Qué fuerte! Pero en fin, supongo que esto cambiará y que la gente tomará conciencia de que no se puede pensar así, y menos en el siglo XXI.
Uno no se imagina lo que se puede aprender conociendo gente extranjera. Con mi novio he aprendido muchísimas cosas, desde la comida hasta costumbres, o sin ir más lejos, llevo viviendo en Madrid toda mi vida y él lo conoce mejor que yo!! Con mi chico he aprendido incluso a escuchar música. Y no hablo de la música de su país, no. Música inglesa o americana, de los años 60 ó 70, música española de los 80, de la movida... Él es una persona mucho más rica en cultura que yo. No sólo por la música, sino por lo demás. Él es muy inteligente, y sabe mogollón de muchos temas. Sabe más de la guerra civil española que yo misma... Y eso que he estudiado...
Con todo esto quiero decir que no se puede pensar mal de los que vienen aquí a obtener un futuro más seguro. Por Dios, mucha gente viene porque no tiene qué comer, y aquí hay personas que hasta preferirían tirar la comida a darles un pedazo de pan que llevarse a la boca... No es justo. Pido un poco de tolerancia y respeto. Pido que aprendamos a convivir, sin odios, ni rencores, ni malas ideas en nuestras cabezas. Pensemos un poco, por favor.
También puedes diseñarla tu mismo entrando en la tienda virtual.