Entre las carreras de los recogepelotas, el silencio del público y los sonidos de las raquetas golpeando la diminuta pelota de tenis, pasé la tarde del sábado 14 de abril, en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. La verdad es que fue una gran experiencia. A mí no me suelen gustar mucho los deportes, y el tenis en particular siempre lo he visto un juego bastante aburrido. Pero una cosa es verlo en la tele y otra muy distinta es vivirlo en vivo y en directo. Y reconozco que ayer salí bastante contenta del estadio. No sólo porque disfruté de (ahora lo reconozco) un gran deporte, sino porque además pude ver a los mejores tensitas de la historia: Albert Costa, que jugó contra Gora Ivanisevic, y John McEnroe, que lo hizo contra Mats Wilander.
En el primer partido, los resultados fueron 6 - 3 y 7 - 6 a favor del español Albert Costa, y en el partido que disputaron McEnroe contra Wilander, ganó el primero por 6 - 2 y 6 - 2. Los semifinalistas fueron, por lo tanto, Costa y McEnroe, que jugaron el domingo y el resultado fue el siguiente, siendo Costa el Campeón del Master: 3 - 6, 6 - 4 y (9 - 1).

Como anécdota os cuento: McEnroe se ganó al público el sábado, y no sólo por su juego, que a pesar de los años sigue en plena forma, sino también por su sentido del humor. No paró de bromear cada dos por tres, incluso alguien del público le gritó en inglés “John, te quiero”, a lo que él, antes de sacar, contestó “luego hablaremos tú y yo”. Toda la gente le aplaudió entre risas.

Por otro lado, qué decir de las instalaciones y la organización: lo mejor. Había mini cafeterías con comida y bebida, palomitas, perritos calientes, etc., teníamos una ambulancia dentro del estadio, por lo que pudiera pasar, y cuatro pantallas gigantes, una a cada extremo del campo, donde se emitían las mejores imágenes de los jugadores, repeticiones de las jugadas y el resultado, para que no nos perdiéramos detalle. Nos encontramos con periodistas, tanto de prensa escrita como de televisión, ya que lo retransmitió Telemadrid, fotógrafos y cómo no, algún que otro famosillo. Disfrutamos de la presencia de actores, como Pepón Nieto o Rodolfo Sancho, presentadoras como María José Suárez o Ivonne Reyes, y modelos, como Maribel Sanz o Nieves Álvarez, entre otros.
En el estadio, como en todos los demás, había una zona vip, pero no era un palco como suele serlo, sino que la gente que disfrutó este servicio lo hizo a pie de campo, en unos sillones blancos que rodeaban la pista. Pudieron divertirse con el mejor juego a escasísimos metros de las estrellas de la tarde.
Y ya para terminar, os diré que el momento en el que McEnroe ganó, el público enloqueció, nos pusimos en pie, aplaudimos y gritamos su nombre. Fue genial, cómo debió sentirse... Una periodista le entrevistó en el mismo campo y él agradeció a todos su apoyo y, cuando terminó de hablar, encantado firmó todos los autógrafos que pudo, se despidió y desapareció por una puerta. Estuvo genial.
Como experiencia, me lo pasé muy bien, y animo a toda la gente que lea este pequeño reportaje, a que, aunque desde lejos haya cosas que nos aburran, intentemos acercarnos un poco más, para asegurarnos de que sea cierto... o no.

Texto y Fotos: Tania “Tanuka” Navarro
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