Tras ese chorro de voz que lo caracteriza, y que durante veinticinco años ha vuelto locas a miles de mujeres (y por qué no, a miles de hombres), está Luis Miguel, un artista de los pies a la cabeza. A sus treinta y siete años sigue despertando mucha expectación en cada concierto, y no fue menos el pasado sábado 12 de mayo, en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Tanto fue así, que tuvo que dar otro concierto al día siguiente, debido al lleno absoluto del estadio.
El concierto estuvo genial, del 1 al 10, le pongo un 11!! La gente disfrutó con las casi dos horas de espectáculo, todo lleno de colores, un estupendo sonido, banderas, y cómo no, Luis Miguel. Artista donde los haya, se portó de lo más bien con su público, que cantaba a coro con él sus grandes éxitos. Como tiene tantas y tantas canciones, en más de una ocasión hizo un midley, para así recordar los temas que le llevaron a tal fama.
Con tres cambios de ropa, a cual más elegante y una puesta en escena espectacular, Luis Miguel lo dio todo en cada canción y se acercó a la gente que estaba en primera fila para recibir sus regalos, ya fueran rosas, camisetas, banderas... Uno de los comentarios que hizo fue "¡Qué barbaridad Madrid, qué belleza de público! Han pasado tres años desde la última vez y no puede ser que pase tanto tiempo...", dijo desde el escenario.
Hacia la mitad del show salió un grupo de mariachis, que cantaron grandes canciones a modo de rancheras, como por ejemplo “la bikina” o “México”. No dejó lugar al aburrimiento, ya que a parte de sus más sonados romances, como “voy a apagar la luz” o “por debajo de la mesa”, cantó canciones con más ritmo, entre ellas “cómo es posible que a mi lado” o “será que no me amas”, con la que cerró su gran espectáculo.
Una vez más el Palacio de los Deportes demostró que es un lugar idóneo para celebrar conciertos de todo tipo, ya que la organización, la luz y el sonido están de lo más cuidado. Pero en esta ocasión hubo un gran fallo: las grandes pantallas que están detrás del escenario y alrededor del estadio no funcionaron, por lo que no todo el mundo pudo ver a la gran estrella de la noche en primerísimo plano.
Asistimos a un nuevo concierto, y con sinceridad digo que Luis Miguel, a parte de un gran profesional, se le ve una gran persona, muy entregado a su trabajo y a la gente que lo apoya. Disfrutó del concierto y nos hizo disfrutar a los demás, chapó!!

TEXTO: Tania “Tanuka” Navarro
FOTOS: www.luismigueloficial.com
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