Ante todo he de reconocer que no soy muy asidua a la literatura “Bestseller”, ya que leer lo que “todos” consideran el mejor libro del momento me parece un poco ideas de rebaño. Pero en esta ocasión he hecho una excepción. Si bien es cierto, me he resistido hasta la decimoctava (o décimo octava, como prefiráis) edición.
Lo primero que hice fue pedírselo a mi padre en el momento en el que vi anunciado en televisión el trailer de la película. En ese momento me dije que si habían hecho una película de uno de los libros más comercializados por todo el mundo (creo recordar que se iba a traducir a treinta idiomas) y que ha permanecido varias semanas en el número uno de ventas (en Irlanda se mantuvo número 1 durante 57 semanas…) sería por algo. Así que al día siguiente tenía el libro sobre la mesa de mi escritorio dispuesto a ser leído.
Tardé dos frases en meterme de lleno en el libro, eso sí, después de haberme leído la breve carta que Boyne dirige a los lectores en la contraportada. Aunque creo que casi todo el mundo sabe de lo que trata la historia, decidí hacer caso a la petición del autor cuando escribe “es importante empezar esta novela sin saber de qué trata”. Olvidé cualquier comentario antes escuchado e incluso olvidé los personajes del anuncio de la película y eché a volar mi imaginación.
Como suele pasar cuando uno se encuentra ante un buen libro, te sumerges tanto en la historia que es muy difícil parar de leer. Así pues el primer día me leí del tirón la primera mitad de la novela. Me quedé en lo más importante: el desarrollo de cuando los protagonistas se conocen. Al día siguiente, en cuestión de un par de horas me había terminado de leer el libro. Me quedé echa polvo, en serio, como creo que le habrá pasado a la mayoría de los lectores de la novela que sean lo suficientemente sensibles….
Y hasta aquí puedo leer, como se suele decir. Está claro que no voy a comentar nada de la novela, ni a “destriparla” si es lo que esperabais (para los impacientes, os dejo este link a la wikipedia). Sólo quiero decir que es una historia muy especial, que ha de ser descubierta por el lector. Creo que la magia de la literatura está en el hecho de embarcarte en una historia, donde tú eres quien tienes el poder de imaginar los personajes, las calles, los escenarios…
No digo que no veáis la película, no, lo que sugiero es que primero os leáis el libro. No vais a tardar más que un par de tardes (o incluso una)…
Texto: Tania Navarro
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